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miércoles, 2 de noviembre de 2016

La carta de Irma Leites sobre la compra con Diyab en Tienda Inglesa

Texto De Irma Leites
¿Dónde estaban los celulares cuando murieron los 34 presos en las cárceles uruguayas este año?
¿Estallan las redes cuando matan los milicos en los barrios a los gurises y cuando se roban la plata para reconstruir Dolores? No me enteré.
¿Estallaron las redes para condenar al que lucra con la vida de jóvenes?
¿Donde están las imágenes de los cuatro jóvenes calcinados en el galpón de Camino del Andaluz? ¿Alguien sabe porque funcionaba sin autorización de bomberos y barrían la pólvora con escobas? ¿Alguien sabe porque el Ministerio de Trabajo e IMM no controlaron eso?
¿Dónde van los celulares cuando un tipo se mete con una joven y la hostiga?
¿Dónde están los celulares para seguir que hace el tipo que golpea a un discapatacitado?
¿Dónde van los celulares cuando matan a las mujeres?
¿Dónde van los celulares cuando en pleno temporal los cientos que viven en la calle son arrastrados por el viento y comen restos de la basura?
Ah, pero los zombis que pululan cazando pokemones a veces reaccionan. Las muletas de Jihad los despertaron y fuimos rodeados por algunos de ellos, otros se escondían tras las góndolas.
La hipocresía llega a límites inauditos, Jihad levantó la huelga que llevó adelante durante 68 días el 22 de octubre. Hoy sigue sufriendo las secuelas de Guantánamo las físicas y las sicológicas, las sociales y los calambres de una huelga prolongada. Pero la sensibilidad reaccionaria lo sigue condenado.
Espero que ante esta reacción social, tal vez algunas personas, dejen de creer entonces que “clandestinamente” Jihad cruzó todo Brasil sin que ningún celular, ninguna cámara de seguridad lo registrara. Porque seguro recuerdan que sostuvieron que era un peligro, que él era un terrorista suelto en Brasil en el marco de las Olimpiadas…
Las mentiras no tienen patas cortas cuando no se piensa.
¿Qué sea noticia salir de su casa a comprar para comer y porque nada impide que circule por el país y lo acechen los buitres para seguirlo despedazando, no es un injuria social inaceptable? Mi sentido gregario me dice que es un atropello a las más caras señales de solidaridad de este pueblo.
¿Después de la huelga de hambre tiene que seguir de huelga el “hombre libre”? ¿Creen que debe seguir la huelga? ¿No era que decían que era un suicida? ¿Ninguno que hizo huelga comió después? ¿Alguno de ustedes fue a preguntarle a Jihad que precisaba para recuperarse y poder seguir la búsqueda de un sitio por el mundo?
Las redes se parecen demasiado a las viejas que levantan la cortina y dicen:
-Mirá a la hora que vuelve la atorrante esa, anda a saber que estaba haciendo y con quien andaba así vestida…
La única libertad que hay es seguir las reglas si no lo haces te linchan
La falta grave fue: Rodeado de guardias de seguridad, compró verduras, fideos, condimentos, semillas y pescado para compartir. ¡Qué horror! colguémoslo en la picota pública. Me ando olvidando que a mí también me condenaron porque le ayudé, ya que como ustedes saben anda de muletas –por lo bien que lo trataron los yanquis.
Es decir, aparte de que es un blanco móvil, porque los yanquis dijeron que era terrorista tiene una discapacidad motriz y eso lo señala doblemente.
En la Tienda Inglesa uno de los que seguramente sacó su celular fue el señor Jorge Azar Gómez, ya que inició la campaña en su cuenta de internet. Ah y muchos pogres internautas sacan leña del palo ajeno. Siguen la corriente como peces inertes ya muertos.
Porque no hay vuelta: Si no se piensa críticamente se consume basura ideológica.
No importa tanto donde compres sino lo que compres y es el terreno de los principios que no está en venta, señores, aunque me sigan quemando en la hoguera. Porque a los muchos que levantan su flash o escriben “Me gusta” no se los ve en el sitio de la solidaridad, allí donde se escriben páginas anónimas de humanidad.
Me invito e invito a tener un poquito de memoria; con un poquito basta: Jorge Eduardo Azar Gómez, fue embajador de la dictadura cívico militar en las Naciones Unidas es el mismo que también injurió en Nueva York al “Toba” Gutiérrez Ruiz y a Zelmar Michelini y quien solicitó al secretario general de la ONU, Kurt Waldheim, la expulsión de Wilson Ferreira, Diego Achard, Julián Murguía, Fernando González, Juan Pedro Eyherachar y Juan Raúl Ferreira, como observadores de la Asamblea General en la década del ochenta. Este honorable heredero de la doctrina de la Seguridad Nacional clama por más represión y obvio su reducto lo tiene entre los militares.
¿Donde estaban cuando Jihad fue secuestrado, torturado en Guantánamo y exiliado?
Hoy no salimos a protestar porque el boleto se bancariza y saldrá más para los pobres que no tienen para cargar en una tarjeta. Pero sí condenamos a porque Jihad compró en sujeto a una tarjeta compro en Tienda Inglesa.
La sociedad más consumista de la región sale a hablar en contra de un exiliado por comprar en una gran superficie de venta. Bien correcto.
Propongo:
1- Invito a todos los que se sumaron a la campaña contra Jihad (y claro contra mí) al Boicot a Tienda Inglesa y a las grandes superficies explotadoras. Es decir a una Huelga de consumos.
2- Paralelo a este boicot tendríamos que cruzar por su apartamento y mirar alrededor haber si alguno de los casi 600 refugiados que hay en Uruguay vive en nuestro barrio por si precisan algo y compartir con ellos nuestro pan y sus angustias exiliadas.
3- A su vez pensemos en comer menos porquerías y armar quintas comunitarias y rechazar que nos roben a diario cuando compramos un morrón o un atado de espinacas. Expropiemos las tierras que hoy son propiedad de capitales extranjeros y de las 500 familias ricas en este territorio. Ocupemos las miles de vivienda vacías. Todo eso apoyado en que la Constitución “garantiza” el derecho a la vida, el alimento y la salud. No paguemos más para que nos empastillen y enchalequen.
4- Propongo que a la próxima movida de los trabajadores de los supermercados (en particular de Tienda Inglesa) vayamos todos los que alguna vez compramos allí a apoyar los justísimos reclamos de los trabajadores –que dicho sea de paso- ayer hablé con alguno de ellos para enterarme de las reivindicaciones y de cómo había estado la movida de paro del día anterior. Y según entendí no tuvieron mucho apoyo. Pero soy consciente, de que los que nos sacaron fotos y grabaron no se interesaron por esto y no hay registros hoy en la prensa. Porque estaban muy ocupados en las muletas de Jihad.
5- Para informarnos: Esta cadena de supermercadismo invierte también en el país en soja transgénica, maíz y el 90% del capital es de origen estadounidense perteneciente al grupo Albertsons y Safeway, que tienen más de dos mil locales en EEUU y resulta que son 4000 familias las que son afectadas por la explotación de esta cadena en Uruguay. Así que ¡arriba! a apoyar los reclamos a través de no comprar más y apoyar a las familias afectadas por estos pulpos capitalistas.
6- Sería más humano destruir las mentiras acercándonos, no dejando de que los yanquis nos digan quien es terrorista o no.
7- Preguntando, conociendo llegamos a la verdad. Dejando de discriminar porque de alguna manera si él no tuviera muletas y yo porte de cara nadie se hubiese enterado.
8- Como quiero seguir sin patrón y sin Estado y sin que me señalen que debo sentir, pensar y hacer seguiré siendo políticamente incorrecta.
9- La mejor estrategia para los que mandan es colonizando nuestro pensar, meterse en nuestras cabezas, es matar, es criminalizar, es estigmatizar y hacer que temamos ser solidarios. Que temamos reaccionar y acercarnos a conocer por nosotros mismos que hay detrás del antifaz.
Irma Leites.
Pd: Recuerdo las palabras de Maren y Marcelo Viñar en Fracturas de la Memoria: ¿Cómo se puede medir, no digo un mes de tortura, tan sólo una hora del plantón, el insulto, el puñetazo, la picana? ¿Cómo resarcir años de cárcel? ¿Cómo se saldan doce años de exilio? ¿Se puede recuperar un hijo muerto? No. No se trata de eso porque no hay proporción entre el delito cometido y cualquier forma de sanción que se promulgue ya que no nos va a devolver los muertos, la vida consumida en la cárcel, ni va a hacer desaparecer el miedo que padecimos. Hay un alogón, como decían los griegos, algo fuera de la proporción, de la lógica, de la palabra. La verdad y la justicia eran el acto simbólico de rescate de una memoria imprescindible para la vida de los pueblos y la cultura. Pero el trabajo de la memoria es implacable y si no se recupera simbólicamente reaparece como síntoma en lo individual y en lo colectivo”

viernes, 18 de diciembre de 2015

Balance "Progresista", por Hoenir Sarthou

Balance "Progresista" 


Por Hoenir Sarthou
(Publicado a la‎(s)‎ 16 dic. 2015 14:48 por Semanario Voces)

El año 2015 se cierra con una oleada de crisis políticas y derrotas electorales para varios gobiernos “progresistas” o “de izquierda” de América Latina.

Las izquierdas gobernantes se ven en problemas. En Brasil, el gobierno de Dilma está en entredicho por el interminable asunto de la corrupción en Petrobrás. En Argentina, contra lo que pronosticaban las encuestas, la derrota electoral del kirchnerismo determinó ya un cambio de orientación  económica y política. Y, en Venezuela, las elecciones legislativas fueron una señal muy clara de lo que pasará con el gobierno de Maduro si no media algún cambio, que no se ve en el horizonte.

El Uruguay tampoco es completamente ajeno al fenómeno. La “desaceleración”, o crisis económica, comienza a vislumbrarse y trae recortes. Tras ella, asoma una deuda pública enorme, sobre todo para una perspectiva de vacas flacas. El gobierno tiene el menor índice de aprobación de los últimos once años y chapotea en un nuevo pozo embarrado, que esta vez se llama “Ancap”, pero antes se llamó “Pluna” y dentro de no mucho podrá llamarse “regasificadora”.  El pozo debe de ser hondo, porque los gobernantes han perdido la elegancia y se arrojan la culpa entre sí como si fuera una papa caliente.

Alentado por esas señales críticas, el viejo discurso del liberalismo económico toma fuerza y embiste, desde dentro y desde fuera de fronteras. Así, volvemos a oir hablar de “eficiencia”, de “gestión”, de “desregulación”, de “modernizarse”, de “competencia”, de “libertad de comercio” y de “libertad del consumidor”. Quien no haya vivido los años 90, podrá creer que se trata de ideas nuevas. Quienes vivimos esos años sabemos que, cuando fueron puestas plenamente en práctica, generaron en nuestros países enorme riqueza para muy pocos y una terrible miseria popular, que, curiosamente, desembocó en la apuesta generalizada a los gobiernos “progresistas”.

¿Qué ha pasado en estos años con los gobiernos “de izquierda” y “progresistas” de Latinoamérica? ¿Por qué este reflujo político e ideológico que amenaza con devolvernos al pasado?

Para responder a esas preguntas conviene recordar primero qué es el “progresismo” y en qué forma y por qué fue sustituyendo al término “izquierda”.

El “progresismo” es un nuevo nombre y una nueva actitud que adoptaron muchas fuerzas de izquierda para sobrevivir a la caída del “socialismo real” (la URSS y sus satélites). Desacreditado el socialismo estatista como vía para la reorganización social, muchos partidos de origen marxista asumieron que el capitalismo era una realidad a la que no se podía rehuir. Se postularon entonces para el gobierno ofreciendo dos cosas: a) vía libre para el ingreso a sus respectivos países de capitales e inversiones y el acatamiento de las reglas de juego del mercado global; b) políticas sociales que suavizaran los efectos más dañosos del sistema económico, especialmente para los sectores excluidos por el mismo sistema.

En algunos casos (Uruguay es uno de ellos) el “progresismo” se alió con los defensores de causas que no contradicen frontalmente al sistema económico, feminismo, movimiento gay, grupos raciales, dando lugar así a cosas como la llamada “nueva agenda de derechos”, que ha revestido al progresismo de cierto aire de “corrección política”.

Si bien el régimen chavista no calza exactamente en ese modelo, en algunos aspectos, justamente los que me propongo señalar en este artículo, su diferencia con el “progresismo” es en cierta medida retórica. Ya veremos por qué.

¿Cuál es el problema del “progresismo”?  

 Una primera mirada hace pensar que el problema es una combinación de ambigüedad ideológica, corrupción, soberbia y desprecio por el marco institucional.

Tal vez la gran convicción –no dicha- del “progresismo” es que teniendo buenos números macroeconomicos, posibilitados por la inversión extranjera o por la venta de materias primas y de recursos naturales, y dando cosas, servicios médicos, canastas de alimentos, transferencias económicas, permitiendo el acceso de los más pobres a ciertos niveles de consumo, es posible hacer cualquier cosa desde los cargos de gobierno. Y la realidad, en particular los resultados de las elecciones hasta ahora, parecía confirmar esa tesis.

Pero, como bien dice el refrán, “no hay tiempo que no se acabe ni tiento que no se corte”. El talón de Aquiles del “progresismo” es la falta de recursos. La baja de valor de sus recursos naturales, o las crisis de los mercados que los compran, deja a esos regímenes privados de su arma preferida y casi única: la transferencia de recursos para calmar los conflictos y las disconformidades sociales.

No es casualidad que el desarrollo cultural y educativo, así como la formación politica, hayan sido descuidados por los regímenes “progresistas”. Es que resulta mucho más fácil conseguir la conformidad social mediante la transferencia de recursos económicos.

Quizá el gran drama de la era “progresista” –y esto es aplicable también al chavismo- sea que acostumbró a la población de sus países a ser satisfecha con cosas materiales, con consumo, con la sensación de prosperidad.  En lugar de formar ciudadanos, formó consumidores y público aplaudidor, mientras que los gobernantes se iban acostumbando a disfrutar de los privilegios del poder

 Pero, ¿qué ocurre cuando los recursos dejan de ser tan abundantes? ¿Qué pasa, incluso, cuando los consumidores ven que sus gobernantes abusan de los bienes de todos y a la vez entonan discursos de austeridad?

El drama de los gobiernos “progresistas”, y de algunos otros que no se autocalifican así, pero en estos temas actúan igual, es que creen en la omnipotencia de la política, entendida como ejercicio del poder estatal. Olvidan que la verdadera batalla, la que puede determinar que un pueblo sea libre y se autogobierne, se libra en el plano de la cultura y de la formación como ciudadanos.

Prometer la abundancia interminable y el goce de nuevos e infinitos derechos es todo lo contrario de promover la ciudadanía y la cultura. Porque la ciudadanía es ante todo responsabilidad. Y la cultura es indispensable para ejercer la ciudadanía.

La crisis que parece afectar a los gobiernos “progresistas” puede ser una buena oportunidad para reflexionar sobre el futuro. Porque no todas son pálidas.

Las recientes experiencias electorales en Argentina y Venezuela demuestran que algo nuevo se ha incorporado a la cultura política de esos pueblos. Atrás quedaron los tiempos mesiánicos en que la izquierda creía que “La Revolución” era un cambio irreversible, insometible a voluntades populares o a consultas democráticas. Los gobiernos de Argentina y Venezuela, pese a sus tremendos conflictos con la oposición, reconocieron su derrota y acataron la voluntad popular. Ese acatamiento, curiosamente, también legitima sus triunfos anteriores. Y anuncia la posibilidad legítima de triunfos futuros.

Las conquistas y los triunfos políticos, que se materializan y dependen de controlar el aparato del Estado, son logros efímeros. En cambio, las convicciones que se encarnan en la cultura de un pueblo son conquistas duraderas.

La era de los gobiernos “progresistas”, si acaso concluye, dejará pocas innovaciones duraderas en la cultura de sus pueblos. No ha aparejado un nuevo concepto de ciudadanía, ni una revisión de nociones como la de propiedad de la tierra y de otros recursos naturales, ni nuevos valores culturales y artísticos, tampoco dio lugar a una revolución educativa, capaz de modificar nuestra mirada sobre la realidad.

Son temas enormes, sobre los que deberíamos reflexionar, en lugar de concentrar siempre y exclusivamente la atención en el juego político electoral.

Fuente:INDISCIPLINA PARTIDARIA, la columna de Hoenir Sarthou
http://www.voces.com.uy/articulos-/indisciplinapartidarialacolumnadehoenirsarthoubalanceprogresista

sábado, 24 de enero de 2015

Uruguay Y Los Derechos Humanos

Uruguay y los derechos humanos 

Por: Darío Valle Risoto 
(http://losmuertevideanos.blogspot.com.es/2015/01/uruguay-y-los-derechos-humanos.html)

En 1989 a pocos días de operarme de un tumor y sin saber cuanto me quedaba por delante en este mundo fui a votar aún con dolores, al referéndum para anular la ley de caducidad de la pretensión punitiva del estado. Entre un millón de razones voté verde también para anular que mi madre votaba amarillo, es decir: A favor de que los torturadores y asesinos durante la dictadura de este país (1973-1985) quedaran impunes. El voto verde (Anulatorio) perdió frente al voto amarillo y la sociedad quedó dividida entre los que mantenemos que quién atenta contra los derechos humanos sea civil o militar lo pague y quienes por diversos motivos quieren que esto se olvide. Mi vieja era una ignorante pero mucha gente que votó en contra de que haya justicia nada de eso, entre estos muchos izquierdistas incluso de los llamados grupos o partidos “radicales” hubo muchos que estaban de acuerdo con barrer los derechos humanos para debajo de la alfombra y seguir hacia adelante. Julio María Sanguinetti era en ese momento el presidente, el mismo que había sido cómplice como muchos civiles de esta dictadura había llegado al poder con candidatos y partidos proscriptos en una suerte de extensión o bonus track de la dictadura que duró hasta 1989. Luego vino el gobierno de Luis Alberto Lacalle y por supuesto más de lo mismo. Cuando sobrevino luego de este gobierno de derechas uno nuevo de Sanguinetti comprendí que la gente no solo es muy cornuda sino que también masoquista. Pero todos estos tipos son de partidos de derecha. Estos tres períodos estuvieron aderezados con variados sucesos donde la izquierda uruguaya parecía reivindicar el eslogan de “Juicio y castigo” pero aunque no lo parezca ciertos sectores también pretendían dejar el pasado en el pasado como defendían estos popes de la derecha anteriormente nombrados, solamente en el gobierno de Jorge Batlle (2000-2005) hubo algún movimiento a favor por lo menos de saber donde estaban enterrados los muertos por la dictadura uruguaya. Poco pero algo era algo. En el año 2005 asume Tabaré Vázquez como presidente representando al Frente Amplio que no es un partido sino una coalición de diferentes partidos y grupos de izquierda. Yo realmente esperaba que al día de asumir el tipo derogara por decreto una ley que no solo es anticonstitucional sino que atenta contra todo lo que se defiende en torno a los derechos humanos en casi todo el planeta. Pero no pasó.  El 25 de Octubre del año 2009 un segundo referéndum volvió a defender esta nefasta ley que atenta contra todo lo que llamamos derechos humanos y civilización pero que sigue incólume aunque se hayan metido presos en una cárcel especial a algunos viejos protagonistas de esta dictadura fomentada desde los propios Estados Unidos en su plan Cóndor para América latina. Y he vuelto a pensar en que a veces las democracias sufren de “votitis aguda” pretendiendo votar lo que es absolutamente ajeno a las decisiones humanas como estos casos de delitos de lesa humanidad. Sin embargo hemos comprendido algunos que no han alcanzado dos gobiernos Frenteamplistas para arrojar luz sobre este pasado que lo quieran o no nos pertenece con toda la carga de culpa y circunstancia que nos atañe. No somos tontos y sabemos bien que una cosa es ser oposición y otra gobierno, aunque en realidad gobiernen los de siempre de alguna manera esta coalición de izquierda ha tenido que hacer cintura para tratar de mantener más o menos activos sus principios pero sin tocar un ápice una economía neo liberal y por ende capitalista que también contiene estos viejos y caducos valores militaristas y patrióticos que muchos populistas defienden. Para un anarquista como yo sigue siendo incomprensible que se sostenga que se es de izquierda mientras se alimenta una política económica de consumismo atroz y se privatizan la salud y la educación al punto de que se ve como bueno que inversiones privadas incursionen en estos dos estamentos con la presunción de que los mejoran. También es sospechoso para mí que algunos sectores de izquierda vean con buenos ojos a Cuba y Corea del Norte porque se oponen a los Estados Unidos pero a cuesta de otra forma de perder libertades, ni hablemos de cómo se intenta defender al terrorismo musulmán por la misma razón aún desde sectores que yo creía de personas un poco más inteligentes. Es así que a más de treinta años de “democracia” en el Uruguay poco se ha avanzado con el tema dictadura cívico militar, desaparecidos, vuelos de la muerte, tortura, etc. y  cuando se mantiene en el ministerio de defensa a un personaje como Eleuterio Fernández Huidobro que de Tupamaro preso en la dictadura y rehén de la misma pasó a ser un ferviente defensor del olvido, de que este oprobioso pasado que muchos uruguayos intentaron barrer debajo de la alfombra votando a favor de la ley de caducidad tenga su “Punto final” está todo dicho sobre quienes nos gobiernan hoy y ya no son los mismos de ayer. 

domingo, 17 de abril de 2011

Fernández Huidobro: Ley De Caducidad Y Después


Eleuterio Fernández Huidobro (Montevideo, 14 de marzo de 1942), ex-guerrillero y político, periodista y escritor uruguayo.

Vehemente, locuaz, a ratos hilarante y siempre polémico, Fernández Huidobro no deja títere con cabeza cuando un tema le toca de cerca, y la Ley de Caducidad es quizás el más sensible para él.

"Pagamos todo con propina incluida y aún nos quedaron debiendo en ese boliche, ese restaurante de la tortura", afirmó en una entrevista con Efe después de anunciar su dimisión.

Aunque parece quitar hierro a su situación personal, no olvida que la Ley de Pacificación Nacional, que permitió a los subversivos salir de la cárcel en 1985, no fue para él, Mujica y otros guerrilleros una amnistía total.

Fueron "reprocesados" por la justicia civil y por cada año de prisión cumplido les restaron tres en la nueva sentencia, una proporción insuficiente para el senador, tomando en cuenta las condiciones infrahumanas en que estuvieron recluidos.

Fernández Huidobro, que pasó 15 años en la cárcel, centró toda la atención esta semana por sus críticas al proyecto que el martes invalidó la Ley de Caducidad en el Senado, pero sobre todo por su sorpresiva renuncia al cargo, a pesar de haber votado a favor de su aprobación.

Entre otras cosas, está convencido de que la Suprema Corte de Justicia declarará inconstitucional la iniciativa de ser recurrida, y, en ese caso, "¿qué le decimos a los familiares (de las víctimas), a la gente que creó expectativas?", se pregunta.

Además, argumenta que la ley vulnera los dos referendos que en 1989 y 2009 ratificaron la vigencia de la Ley de Caducidad, de 1986. "Erosionamos el instrumento de la democracia directa, que a Uruguay le ha servido muchísimo, y mañana lo podemos necesitar en horas dramáticas, este mismo gobierno lo puede necesitar", denuncia alzando la voz.

La pregunta es: ¿qué pasará a partir de ahora?

"Quedamos en una situación muy débil, con flancos totalmente abiertos y la derecha nos va a atacar por ese lado", pronostica.

Sin embargo, aunque desaprueba el camino legal seguido por el FA en el caso de la Ley de Caducidad, Fernández Huidobro no abandona su lucha contra la impunidad.

"Tenemos una tragedia como pueblo que se viene arrastrando desde hace muchos años", por "una confrontación que fue mal finalizada, mal resuelta", al final de la dictadura, argumenta.

"No hemos enterrado a los muertos, tenemos cantidad de desaparecidos" y esa realidad "no se resuelve gritando, ni tampoco con consignas fáciles", agrega.

Sobre los ex represores, habla también sin tapujos: "son un detritus de un mundo que se fue, han vivido una buena vida, están muy bien conservados y muchos de ellos van a llegar a casi noventa y pico de años, y van a seguir jodiendo", dice.

"Nosotros estamos viejos y nos vamos a morir, a reventar, como dice Mujica, con la mochila de nuestros queridos odios a cuestas", manifiesta.


(Fuente: EFE a través de Montevideo Portal)

Puede verse también esta nota relacionada con el tema en Muertevideanos:Nunca es tarde para la justicia?

martes, 10 de agosto de 2010

Entrevista al Ñato


Hector Numa Moraes - La filadelfia real


El senador Eleuterio Fernández Huidobro es un tupamaro que fundó el MPP y después la Cap-L. Reclama una nueva política para la izquierda, porque entiende que la exitosa estrategia que llevó al FA al gobierno se agotó, el mismo día en que dejó de ser oposición. Lo que sigue es parte del diálogo que tuvo con LA REPUBLICA.
Raúl Legnani

Eleuterio Fernández Huidobro. "Tenemos que hacer una nueva estrategia".
La lucha. "No me voy a rendir, voy a seguir predicando".
Hoy hay una gran reflexión de todo el sistema político. Incluso existen opiniones dentro del Partido Nacional que no son muy distintas a las interrogantes que se plantea la izquierda. Por ejemplo el relacionamiento de los dirigentes con la ciudadanía. ¿Comparte esto?
­Sí, claro. En el Partido Colorado ya se produjo y tuvo efectos, en mi opinión sustantivos. No me corresponde decir si son para bien o para mal, pero hubo una renovación notoria. Algo de esto está ocurriendo en el Partido Nacional. También pasa en el Frente Amplio. Lo que ocurre es que en el país ha habido cambios importantes, muy grandes. En el XII Congreso del MPP, en 2006, dijimos en un documento que hizo suyo la Cap-L cuando se fundó, un año después...
­¿Un documento que redactaron usted y Bonomi?

­Sí, pero también el Pepe (Mujica). Dijimos que al triunfar la izquierda se había quedado sin estrategia y que debía elaborar una nueva. Que es necesaria no sólo por los cambios que hubo en el mundo, sino porque la estrategia que apuntó a la victoria, había logrado la victoria.
Esto arrancó allá por los años 50 cuando el Congreso del Partido Comunista, el del Partido Socialista, Federación Anarquista de Uruguay, con las figuras de Rodney Arismendi y Vivian Trías, Héctor Rodríguez, los Gatti y otros, incluso el congreso del PDC de entonces, inauguran una estrategia nueva que va a dar sus frutos primero en la unidad obrera, con la construcción de la CNT, la unidad con el movimiento estudiantil y finalmente, con atraso, el surgimiento del Frente Amplio y finalmente su triunfo. Esta estrategia culminó en 2004 porque llegamos al gobierno.
Ahora tenemos que hacer una nueva estrategia. Hoy una de las cosas que más ha cambiado, muy importante ­la más importante­ es que pasamos de aquella pequeña izquierda a una de 2004 que es de masas, realmente: de masas, masas. Son multitudes que apoyan los cambios progresistas.

­Para plantearse una nueva estrategia ¿qué pregunta hay que hacerse?

­La política de alianzas, es lo sustancial. Vamos para atrás, para entendernos con los lectores. ¿Qué propusieron Arismendi, Trías, Sendic y otros conductores de aquella época? De una manera u otra ellos sostuvieron que no se podía seguir con una vieja estrategia, que desconocía la problemática nacional y que por lo tanto había desconocido el fenómeno de la liberación nacional.
Todos ellos plantearon la creación de un gran frente, aunque todos los denominaron de distinta manera. En sus trabajos teóricos Rodney (Arismendi) lo maneja con un nombre, el PS con otro y así sucesivamente, pero en lo sustancial era lo mismo. Por algo nosotros, los tupamaros, nos llamamos Movimiento de Liberación Nacional. No nos propusimos ser el partido revolucionario de los trabajadores, más revolucionarios que los comunistas.
Fue así que se fue dando una alianza de clases y de orígenes políticos, que sólo se había dado en la lucha contra el fascismo y la solidaridad con la república española.
Esto significó mucho trabajo, particularmente para poder crear un grupo político que finalmente fue el Frente Amplio, Claro que no me olvido de la creación de la CNT, que también aglutinó corrientes de opinión de distintas envergadura ideológica. Lo mismo pasó en la FEUU. Y en el Congreso del Pueblo, que expresó esa alianza de clases antiimperialista y antioligárquica, que definió un adversario: las 600 familias de las que habló Trías, que había que aislar.

­Una nueva alianza...

­Ahora nos transformamos en eso que queríamos ser. Tenemos el gobierno, lo cual implica una concepción que es bastante distinta a la anterior. Fuimos oposición 150 años y ahora pasamos, producto de esa estrategia, a una nueva etapa, luego de haber conquistado el gobierno dos veces.

­¿A quién hay que aislar hoy?

­No sea impaciente, a eso voy. Tenemos que producir la fuerza motriz, el bloque político y social para la nueva etapa, que impulse los cambios. Hoy estamos, como dijo Fidel Castro hace pocos días, que no podemos hablar más de capitalismo y socialismo, sino que hay que hablar de la vida y de la muerte, en términos de Humanidad. Esto lo dijimos en 1990 en esos congresos del MPP. La disyuntiva, repito, es vida o muerte. Y si esto es así, desprende una política, una alianza de clases, una estrategia.
La Humanidad ha descubierto, en estos años, la finitud de los bienes materiales. Por lo tanto se caen las teorías anarquistas y las teorías comunistas nuestras, en cuanto a la disolución del Estado, porque si los bienes materiales son finitos va a ser necesario siempre el Estado.
Esto es un descubrimiento teórico que ni Marx ni otros pensadores imaginaron que los hombres fuéramos tan bestias, tan estúpidos de contaminar todo el planeta, romper el equilibrio ecológico. Hoy estamos viviendo una situación que nos dice que si seguimos así vamos todos a la "B". Esto no es sólo un tema de un país, sino de toda la Humanidad.

­¿Quién es la muerte en el mundo de hoy?

­Un modelo...
­En los años 60 era Estados Unidos...

­No, eso era para los bolches que simplificaban así porque para ellos la contradicción principal era socialismo-capitalismo, que era una forma de decir que era Estados Unidos-Unión Soviética. Por aceptar esa contradicción pagaron caro tributo.
­¿Para ustedes, los tupamaros, quién era el imperialismo?

­Algo más complicado. Era Estados Unidos, todos sus colaboradores y la URSS que también tenía actitudes imperialistas. Por eso teníamos choques, en eso, con los camaradas. Por eso decimos que la contradicción no es socialismo-capitalismo, porque eso es un eufemismo entre Estados Unidos y la Unión Soviética y nosotros no podemos ser partido del partido de la URSS. Nosotros planteamos la contradicción imperialismo-nación, donde la liberación pasaba a ser lo más importante. Y para la liberación nacional se necesitaba de una alianza de clases.
­Esa alianza de clases, en el Uruguay de hoy, ¿a quién contiene?

­A todos los que quieran estar en contra de este modelo aniquilador y suicida, para parar ese desastre. Si seguimos así, como dice Fidel, no podemos hablar ni de capitalismo ni de socialismo. ¿De qué mierda vas a hablar? Está en riesgo el destino mismo de la Humanidad. Estamos enfrentados a un modelo que nos dice que la Humanidad debe de entregar 4 millones de personas para que desaparezcan. Estamos ante un planteo nazi.

­Pero esta situación la creó el capitalismo. ¿Está de acuerdo?

­Si me pongo ahora a discutir sobre el capitalismo, distraigo a la gente de temas sustanciales. Voy a la lucha contra el capitalismo, luchando contra sus consecuencias sabiendo cómo la gente las puede apreciar.
La única manera de parar esto es con una sociedad mundial, que predique y detenga esto. Y así tenemos que hacerlo en nuestro Uruguay. Ese es nuestro aporte. Creo que vamos a encontrar aliados en sectores sociales que no son sólo los de la clase obrera, sino también en otros. Incluso vamos a encontrar adversarios dentro de la clase obrera, fenómeno que ya está apareciendo. El actual modelo, que lleva al suicido, es sólo para una minoría. ¿Se imaginó usted, que es de izquierda desde hace muchos años, que iba a apoyar un plan de emergencia para atender a la gente que se estaba muriendo de hambre?

­No, confieso que no...

­Tampoco nosotros. Desde la ultraizquierda nos dicen asistencialistas, hijos de puta. No hermano, si nosotros no salvamos a esas masas humanas, a los niños del futuro, no podemos hablar de ningún país productivo, de una utopía socialista ni de nada. Y esto no es una rebaja del programa, como dice la izquierda que se quedó parada en el tiempo.
­¿Estos planteos se traducen en un nuevo frente político o en un nuevo relacionamiento del sistema político?

­Con Pepe hemos planteado que hay políticas que son de Estado, donde tienen que estar todos los partidos, porque de otra forma vamos al tacho. Esto también tiene que ver con la estrategia.
­¿Está proponiendo un nuevo frente político?

­No, no, no. El Frente Amplio es un instrumento formidable, el mejor que el pueblo uruguayo ha logrado construir y que hay que adaptar a las circunstancias. Lo principal hoy, en la interna del FA, no son las posibles discrepancias ideológicas, lo que tenemos son discrepancias estratégicas. No hay que confundir ideología con estrategia, ni con formas organizativas.

­¿Nuevas clases que se incorporan al bloque del cambio?

­Hay sectores burgueses que están de acuerdo con dar una pelea para parar el modelo que está con la muerte y el suicidio, tal como lo plantea Fidel y digo que estoy dispuesto a aliarme con esos sectores. No le voy a pedir al tipo que renuncie a su ideología o a su fábrica. Eso me importa un huevo. Yo quiero juntar a los que quieren mantener la civilización.
­Repito: ¿usted está proponiendo la creación de una nueva fuerza política, una especie de frente grande como planteó Sendic?

­No, además eso ya se resolvió cuando el FA construyó el Encuentro Progresista y luego la Nueva Mayoría...
­Pero usted estuvo en contra de la creación del Encuentro Progresista...

­El que estuvo en contra fue el MPP, que es una fuerza colectiva. No importa eso, no importa quién estuvo y quién no estuvo. Yo no era el MPP, era un individuo, bastante en minoría, como ha quedado comprobado. Eso no tiene trascendencia alguna.
El Frente está ante una mirada introspectiva, pero no podemos quedarnos sólo en el análisis de las estructuras formales como son los estatutos, aunque también hay que entrar en eso. Necesitamos una estrategia más o menos común.
­¿Ese debate que usted plantea no necesita grandes espacios de participación de los frenteamplistas?

­Sólo si somos capaces de crear una mística, que yo hoy la vivo a diario. Esto es lo que me permite seguir en política cada vez que me levanto. Si me invita a ir mañana a las fábricas bajo control obrero, me quedo en casa. ¡Andá vos y que te vaya bien!
En relación a estos temas he dado la lucha en todos los ámbitos. Estoy hablando de los problemas graves que el Uruguay tiene ya con el agua. Es un talón de Aquiles muy grande. Hay días que parezco un loco. Me miran como si fuera un loco, porque la izquierda está discutiendo otras cosas. ¿Hasta cuándo vamos a seguir en el conventillo?

­En setiembre el Frente Amplio va a un Plenario Nacional, donde los participantes van a ser los mismos actores de siempre. ¿Cuándo van a abrir el juego para que participen otros?

­El juego no se abre porque nosotros decretemos que el Plenario tiene que ser de otra manera. Se abre si ponemos estos temas y otros en debate. Y para ello se necesita un ventarrón popular. Si un importante grupo de compañeros no toma estos temas que están empezando a ser urgentes, no avanzamos.

­¿Alguien lo acompaña en estas reflexiones?

­No estoy al borde del suicidio, ni de necesitar un psiquiatra. Siento que hay apoyo. Hay en la izquierda elaboraciones magníficas, a las que no se les da importancia. El Mides ha elaborado, en los últimos cinco años, cosas de enorme importancia. De ahí emergen cosas horrendas que no le estamos dando importancia, como es la mala nutrición infantil que es escandalosa y supera todos los parámetros de América Latina.
Nuestra pobreza, a diferencia de otros países, es "niña". ¿Cómo vamos a hablar de socialismo, hermano? En esto discrepo con mi compañero Pepe, porque la prioridad, el buque insignia, no tendría que haber sido la vivienda sino la pobreza "niña", la mala nutrición infantil, porque abarca también a sectores de las capas medias. Lo que descubre el Mides y descubren otros investigadores es que no estamos sólo ante la falta de nutrición, sino que hablamos de mala nutrición. Lo que es tremendo para el Uruguay. ¿Qué nos está pasando?
También tenemos problemas con el agua, por inundaciones y sequía, y los vamos a seguir teniendo. Hay que tomar urgente una cantidad de medidas, porque este fenómeno se nos viene encima.


EL ESTATUTO ESTA OBSOLETO
­¿Usted está llamando a una rebelión de los frenteamplistas para que asuman un debate a fondo?
­Estoy llamando a la juventud de ahora para que se dedique más a las ciencias y a las técnicas, a las matemáticas y menos a otras cosas. Creo que las generaciones nuevas están cumpliendo un rol muy importante en el Frente Amplio, en cuanto a la movilización.
­¿Con las redes?
­Con una cantidad de otras cosas, no sólo las redes. Estamos muy lejos de tener una juventud pasatista. Ahora, yo propongo colocar en el debate estos temas. Si me dan bola o no, escapa a mis posibilidades, como persona y como Cap-L. Claro que no me voy a rendir a nada y voy a seguir predicando y dando la batalla, por eso soy medio incomprendido. Yo sólo propongo cosas que considero verdades sobre temas que son dramáticos y para ello argumento.
­¿Hay que reformar el estatuto del FA?
­Eso está todo obsoleto. El estatuto tiene que estar en función de los hombres y no los hombres en función del estatuto, sino en función de los objetivos de la fuerza política.
Los estatutos fueron muy buenos, muy bien pensados para otra época. Hoy el FA es diferente, y la época es diferente. Por eso el estatuto debe ser diferente, que permita la mayor posibilidad de participación. A mí no se me ocurriría ir a discutir esto que hemos conversado en un Plenario como el de setiembre, porque sería como plantearlo en el garage de mi casa. Estos son temas nacionales, que hay que ventilarlos, que deberían ser asumidos por el Frente Amplio y ponerlos a consideración de todos los uruguayos
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Fuente:Diario La República a través de Costero.
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DESENCHÚFATE!!

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(Fotografía:El mejillón suicida)